La lactancia materna, el desarrollo natural del foodie innato que hay en tu bebé


marcos ilustracionInicio reconociendo que todo el revuelo mediático causado por la fotografía de la comunicadora Laura Castellanos compartida en su perfil de Instagram amamantando a sus gemelos, me ha empujado a escribir este post con la intención, no de entrar en el debate de qué tan maravillosa es en la salud y en lo emocional, creo que esa parte está muy bien sustentada desde hace años en centenares de libros y publicaciones  científicas, sino para mostrar otros de los múltiples beneficios de la lactancia exclusiva, y a demanda: cómo influye la lactancia materna, en el desarrollo natural de las capacidades gustativas de tu bebé y cómo la misma ayuda a hacer de tu hijo un foodie innato.

Mis seguidores del blog, las consultoras de lactancia, y algunas madres de los grupos de apoyo a la lactancia a los que pertenezco, saben que soy una fiel creyente en la lactancia exclusiva, y a demanda, desde el nacimiento de mi primer hijo Marcos quien tiene hoy 1 año y nueve meses siendo amamantado, a pesar de que estoy ya en el 7mo. mes de gestación de nuestra segunda bendición, Milena.

Por lo tanto, la defensa de este tema fluye de manera tan natural en mi como natural ha sido siempre el momento de amamantar a Marcos donde quiera que me encuentre. Esto ha contribuido, sin lugar a dudas, a hacer de Marcos, el primer baby foodie de República Dominicana, como decidieron bautizarlo mis colegas cuando desde muy tierno, lo veían acompañándome a las degustaciones de restaurantes. Como es natural, en algunas de esas ocasiones, les tocó ver a Marcos mamar plácidamente mientras yo realizaba mi labor de foodie.

El útero y el primer contacto con los sabores

Como es bien sabido por todos, desde el colegio, el amamantar  es  un proceso biológico de paso de nutrientes y sabores al bebé. Este proceso se inicia en el útero a través del líquido amniótico y luego la madre lo continúa tras el nacimiento, pero ahora a través de sus benditos pechos. Ese paso de nutrientes se hace primero a través del calostro y luego del tercer día, aproximadamente, a través de ese oro líquido, blanquecino, y dulzón que llamamos leche materna. Este período de paso de nutrientes y sabores, y a mi entender, preparación del paladar, puede prolongarse hasta los 2 años, según recomendaciones de la OMS o bien hasta que ambos, madre e hijo, así lo decidan.

Una de las experiencias más gratificantes: amamantar en mi lugar favorito: Palmar de Ocoa, con los pies en la arena, el viento en la cara y mi hijo en conexión con mis sentimientos.

Una de las experiencias más gratificantes: amamantar en mi lugar favorito: Palmar de Ocoa, con los pies en la arena, el viento en la cara y mi hijo en conexión con mis sentimientos.

Los sabores de nuestra alimentación se trasmiten al bebé y dan sabor, a la vez al líquido amniótico donde habita nuestro bebé por 9 meses. Algunos de estos sabores también se encuentran luego en la leche materna, lo que nos convierte en transmisoras de las primeras experiencias infantiles con nuestra cocina dominicana mucho antes aún de que nuestro bebé pruebe por primera vez alimentos sólidos y comencemos a ponerle cilantro ancho, ají gustoso y orégano a sus primeras cremas de habichuelas.

Comparto con ustedes un fragmento de una investigación que les invito a leer donde se plantea cómo el paladar de la nueva criatura va formándose desde el vientre de la madre y luego es reforzado a través de los alimentos que esta ingiere durante todo el proceso de lactancia, para crear en el niño cierta apertura hacia la aceptación de nuevos sabores. Esta investigación sugiere, incluso, que nosotras las madres, podemos ser -y de hecho lo somos de manera inconsciente-, transmisoras de patrones culturales alimenticios para nuestros bebés:

“Que el líquido amniótico y la leche materna compartan una relación en sus perfiles de sabor con los alimentos comidos por la madre sugiere que la leche materna debe hacer de puente entre las experiencias con los sabores en el útero y los alimentos sólidos. Además, la dulzura y las propiedades texturales de la leche, como por ejemplo la viscosidad y la manera de fluir en la boca, varía de madre a madre, y esto debe implicar que la lactancia, a diferencia de otros métodos de alimentación, adiestra al niño para que pueda disfrutar de una rica y variada fuente de experiencias quimiosensoriales. El tipo e intensidad de sabores experimentados en la leche materna deben ser únicos para cada niño, pero también ayudan a identificar la cultura a la cual pertenecen”

Julia A. Mennella 

Estas afirmaciones son un espaldarazo más para enarbolar la lactancia exclusiva, y a demanda, como la única fuente de alimentar e inmunizar de manera efectiva a nuestros hijos, y la forma más natural de educar el paladar de nuestros bebés y prepararlos para la transición a los alimentos sólidos.

Los 6 meses de Marcos fue una aventura para él y para mi como madre.

Los 6 meses de Marcos fue una aventura para él y para mi como madre.

 

Este paso natural y progresivo a la alimentación sólida a partir de los 6 meses, nos asegurará también una total independencia de los sucedáneos de la leche materna, permitiendo así que solo nuestra leche y los alimentos caseros que les preparemos, será lo único que tomará nuestro bebé hasta que decidamos introducir leche de vaca (no una fórmula o alimento artificial elaborado por las industrias) en la preparación de sus cereales (avena, harina del negrito, maicena, arroz con leche, etc) o batidas de frutas, tomando siempre en cuenta la edad del bebé y las recomendaciones de la OMS de los alimentos a incorporar según la edad.

Además de la investigación citada, múltiples investigaciones sostienen que aquellos bebés alimentados con leche materna tienen una mayor predisposición a aceptar nuevos alimentos que aquellos lactantes alimentados con fórmulas.

Umami en la leche materna

Todos los que estamos, de una forma u otra, ligados al mundo de la gastronomía, reconocemos el boom que a partir del 2001 ha tenido el término umami en el mundo de los sentidos y paladares.  El umami no es más que ese “quinto sabor” descubierto e introducido al mundo de la alimentación por el japonés Kikunae Ikeda, y que hace referencia a la intensidad de sabor que despiertan algunos alimentos en nuestro paladar. Este quinto sabor está estrechamente ligado con el sabor que proporcionan las proteínas.

¿Pues adivinen qué?!, otro plus para volvernos fanáticas de la lactancia materna exclusiva:

Estas investigaciones a favor de la lactancia, aseguran que nuestro primer contacto con el umami se produce cuando nacemos, ya que la leche materna contiene un alto sabor umami. Esto se debe a que el sabor del umami se forma principalmente del glutamato y estos estudios han descubierto que la presencia de glutamato en la leche materna es muy superior a la leche de otros mamíferos.

Iñigo Aguirre, psicólogo y creador de Umami Madrid señaló que con los alimentos que contienen umami “sentimos lo mismo que cuando pensamos en nuestra comida favorita. Por ejemplo, si tomas jamón serrano, notarás como se te llena la boca de saliva y como un suave cosquilleo se siente hacia el final de la lengua”. El umami es el responsable que nos hace sentir esa sensación”

Marcos se interesa y prueba todo lo que preparamos y pedimos en los restaurantes.

Marcos se interesa y prueba todo lo que preparamos y pedimos en los restaurantes.

Una ecuación simple

Si umami significa delicioso y la leche materna es la que contiene los niveles más alto de glutamato, entonces, la leche materna es el alimento más sabroso que podemos ofrecer a nuestros bebés!! ademas de ser:

  • el más alimenticio,
  • el único que lo protege a nivel inmunológico (crea anticuerpos diseñados especificamente para proteger contra enfermedades adquiridas en las inmediaciones de su bebé que pasan al cuerpo de la madre en la saliva del bebé a través del pezón)
  • el único que educa y prepara su paladar para nuevos sabores y experiencias gastronómicas.

¿A que sabe la leche materna?

Pues en este caso no creo que pueda convencerles yo con tanta teoría que los expertos, los que las toman día a día. A ver qué nos dicen ellos.

Marcos, el pequeño foodie

Termino este post con mi testimonio. Marcos, que aun toma pecho cuando le entran deseos, prueba de todo lo que le ofrezco (con la consciencia de que es inocuo y tolerable para él), luego el decide si quiere más de ese nuevo alimento que acaba de probar o se queda con sus platos conocidos. Estoy formando un pequeño foodie y me encanta.

No padece de ninguna alergia, intolerancia, no ha vuelto al médico después que finalizaron los chequeos mensuales y rutinarios que manda los pediatras hasta el año; nunca ha estado ingresado en una clínica por problemas estomacales o de virus gripales o de otra índole. Todo ello gracias a Dios que tiene especial cuidado de sus hijos cada día y segundo gracias a Dios también, porque puso en nosotras el mejor alimento del mundo, el más económico, el que menos daño hace al medio ambiente (evita la producción de basura propio de los envases de la fórmula y los molestosos biberones) y el único que además crea un vínculo de amor y alta autoestima en el bebé y en la madre también.

Dicho esto, ¿que decían de cierta foto amamantando a los hijos?

bigotes

 

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